Esos locos docentes
"Esos son los locos que enseñan." ¡Yo los conozco!
Los he visto muchas veces. Son raros.
Algunos
salen temprano por la mañana para estar en la escuela una hora antes,
otros salen de la primaria una hora más tarde porque tienen miles de
cosas que ordenar, revisar, limpiar, decorar y adornar en su salón...o
porque algún niño se quedó esperando que vinieran por él, o porque se
entrevista con padres de familia, etc. etc.
Otros recorren todos los días varios de Km de ida ....
y otros tantos de vuelta:
¡Están locos!
¡Están locos!
¿Quieren una prueba contundente de su locura?
¡¿Cómo es posible que muchos docentes se preocupen más por algunos niños que no son hijos de su sangre que los PROPIOS PADRES?!
¡¿Cómo es posible que muchos docentes se preocupen más por algunos niños que no son hijos de su sangre que los PROPIOS PADRES?!
Sólo por no mencionar que muchas veces
los maestros dejan en segundo plano a
sus hijos por compromisos de trabajo.
En
verano no les dan vacaciones, sólo un receso escolar, pero no se
desconectan del todo. Piensan en sus clases, preparan tareas, ejercicios
y toman cursos de actualización.
En
invierno hablan mucho, siempre llevan caramelos de miel y limón en los
bolsillos, otros van con una botella de agua a su lado
o con sus pastillas "Vick". Su garganta siempre está dolorida, pero
siguen enseñando. A veces fuerzan su voz, pero siguen transmitiendo sus
conocimientos con cariño e ilusión.
Yo
los he visto, no están bien de la cabeza. Salen de excursión con sus
alumnos y se encargan de gestionar autorizaciones, recogida de dinero y
responsabilidad extra.
Qué será de ellos y ellas. Por la noche sueñan con el colegio, se
les aparecen planetas, ecosistemas y personajes históricos. Esto es si
no se quedan levantados hasta la madrugada calificando, haciendo
listas o material. Están mal; sacrifican sus sábados para hacer cursos
de formación y no les importa perder tiempo de descanso o tiempo con su
familia para renovarse.
Dicen
que son autocríticos y que hacen balance de sus experiencias
educativas, que se frustran cuando no salen las cosas como esperaban, que se alegran cuando sus
alumnos avanzan. Y a pesar que tengan décadas de servicio, siempre
encuantran nuevas formas de hacer las cosas. Se asombran cuando
comparan un ciclo escolar con otro y toman nota de lo bueno y lo malo,
para el siguiente.
Como buenos TODÓLOGOS,
hacen de todo, desde atar agujetas, hasta libros de actas y de
contabilidad de la Cooperativa Escolar o limpiar una herida y poner un
"curita" . Ya ni hablar de los festivales, organizar una kermés,
campañas de salud, o el despliegue de creatividad en sus periódicos
murales y manualidades.
Están mal de la cabeza, yo los he visto. Son capaces de no tomar una Licencia Médica o uno de sus
días económicos, sólo porque no hay quien atienda su grupo. Dicen sólo
que son DOCENTES y que se sienten MUY ORGULLOSOS DE SERLO. Que si
volvieran a nacer, volverían a ser maestros.
Conozco a uno muy especial, que justo en este momento está leyendo estas líneas...
Gracias MAESTR@!!